Escondidos en limbos durmientes
buscamos el reflejo de nuestro vacío
en el deforme espejo de las nubes
que huyen en bucle de todos los dramas
con los que las amenazamos al alba
cuando nos llega la hora de llorar.
Parapetados en cómodos bucles
cedemos ante la gravedad
donde se quedan flotando inconscientes
las heridas que algún día mordieron
hasta que escuchen la orden del trueno
que las invite a desistir.
buscamos el reflejo de nuestro vacío
en el deforme espejo de las nubes
que huyen en bucle de todos los dramas
con los que las amenazamos al alba
cuando nos llega la hora de llorar.
cedemos ante la gravedad
donde se quedan flotando inconscientes
las heridas que algún día mordieron
hasta que escuchen la orden del trueno
que las invite a desistir.
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