domingo, 10 de noviembre de 2019

Rendija

El aire fresco pelea con la mugre
cerca de la afilada rendija
por la que se cuelan las esperanzas desangradas
de tantos amaneceres sin remedio.

El fondo de miles de ataúdes transparentes
está acolchado con la invisible mortaja
preparada con mimo indecente
por las insensibles manos de la avaricia.

domingo, 3 de noviembre de 2019

Potro

Otra vez el recuerdo ficticio
me ha clavado las espinas del insomnio
con la sublime precisión que solo puede alcanzar
algo gestado con calma
por el desasosiego.

El viento carga contra la noche
pero no consigue llevarse consigo
ni las nubes ni mi rabia
mientras la cama se convierte
en un potro de tortura imposible de cabalgar.

domingo, 27 de octubre de 2019

Aseo

Quince años de soledad no son cien
pero pesan como mil siglos.
Momia paciente aislada en tu silencio
mientras el mundo se pudre ahí afuera.

Ahora rapiñan tu herencia
mientras reniegan de tu cargo.
Vecindad que intuye aunque ignora,
consanguinidad que se drena impúdicamente.

Unos hilos se rompieron con el tiempo,
los otros te ahorcaron lentamente.
Capilla ardiente en un cuarto de aseo
que nunca podrá limpiar su recuerdo.

domingo, 20 de octubre de 2019

Adoquines

Destrozáis los adoquines que apenas sustentaban
un camino pantanoso trazado por unos líderes
que solo saben de direcciones contrarias.

Los lanzáis sin daros cuenta
de que van directos a las miradas
de aquellos a quienes habíais logrado engañar.

Aniquiláis de ese modo los nexos
que os unían con esa cordura
que tanto habéis detestado.

Calentáis con vuestro fuego descontrolado
el alimento de una sociedad aislada
cuya hambre de odio ya no lograréis saciar nunca.

sábado, 12 de octubre de 2019

Precipicios

Necesitamos noches que sean precipicios
para ver nuestro reflejo en el abismo.
Nos hacen falta amaneceres esquivos
para ir esculpiendo razones.
Son imprescindibles latidos rabiosos
para poder limpiar la desidia del camino.
Es obligatorio dudar de la luz clara
para lograr recordarla en las oscuridades.
No podemos sobrevivir sin angustias silenciosas
para encontrar los discursos adecuados.
Dependemos de decepciones controladas
para comprender los logros invisibles.

sábado, 5 de octubre de 2019

Arrugas

Las arrugas son la firma apresurada del tiempo
cuando no quiere pararse a dejar cicatrices.
Conforman carreteras hacia una dirección
que todos tardamos en descubrir.
Prefieren acomodarse en la frente
porque el espejo es quien mejor las traduce.
En ellas se siembra la madurez
hasta que florece invisible y silenciosa.
Los años solo son el cuaderno
donde se sostienen esos temblorosos renglones.

domingo, 29 de septiembre de 2019

Cumplir

Soplar el humo de unas velas
moribundas tras años de esfuerzos
esperando reavivar
llamas que ni alumbran ni calientan.

O respirar el aire de un día nuevo,
tan similar a todos los demás
que solo alberga en él
todo lo que puedas descubrir.

Cumplir con la inercia o contigo mismo,
con las verdades que piden espacio,
con los abrazos llenos de oxígeno,
con las sonrisas que gotean del calendario.

sábado, 14 de septiembre de 2019

Branquias

Branquias asfixiadas
por las garras de una bruja
incapaz de comprender una sonrisa.
El mar abrió su puerta de atrás
para desembocar en la ciénaga
donde no hay espacio para el arrepentimiento.

Mientras tanto,
ellos nadan como salmones tristes
tratando de enfrentarse a una corriente
tan despiadada como incansable.
Cuando la meta es la eternidad
da igual no tener oxígeno.

domingo, 8 de septiembre de 2019

Tablones

Los años son tablones invisibles
ordenados con sabia espontaneidad
en un depósito flexible
de escalones, tropiezos y sabiduría
mezclados con desatino
hasta convertirse en féretro.

Los días raspan en silencio
el suelo que se hartó de sujetarnos.
Mientras creemos que caminamos firmes
ellos van limando el sendero
para conducirnos de su mano
a la tierra donde por fin seremos nosotros.

domingo, 1 de septiembre de 2019

Refugio

Todos fuimos verdugos
secundando con nuestra inocencia
las crueles cargas de los culpables.
Mientras el fuego llovía tan lejos
nosotros nos cobijamos
en el refugio que ellos nunca tuvieron.

Las sirenas se quejaban de noche
cuando hasta los niños sabían
que esa sería su canción de cuna.
Ahora el recuerdo nos bombardea,
pero es muy pronto para la resurrección
y demasiado tarde para el perdón.