Se abren las aguas para mostrar
el camino prometido a los suburbios.
Avanzan las hordas convencidas
de haber encontrado esta vez
un búnker contra su olvido.
Nadie los oyó llegar
igual que nadie se percató de su destino.
Sus gritos fueron atrapados
por redes escurridizas
donde se filtró su rabia.
Mañana volverán a despertar
alimentados por su ración de silencio.
Continuarán dando fuelle
a las alas de los ecos
que se prenden con desidia.
el camino prometido a los suburbios.
Avanzan las hordas convencidas
de haber encontrado esta vez
un búnker contra su olvido.
igual que nadie se percató de su destino.
Sus gritos fueron atrapados
por redes escurridizas
donde se filtró su rabia.
alimentados por su ración de silencio.
Continuarán dando fuelle
a las alas de los ecos
que se prenden con desidia.
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