Pasear la cabeza gacha
bajo ramas tronchadas
por el peso silencioso
de las malas decisiones
hasta entender el firmamento
entre los pliegues del suelo.
Asumir los impactos traicioneros,
las preguntas por la espalda,
las respuestas grisáceas,
las ganas de olvidar,
hasta quedarse dormido en el lecho
de olas mecidas por la tempestad.
Despertar boqueando cada noche
en busca de luces esquivas
secuestradas por la ausencia
de un sendero uniforme
hasta encontrarse en mitad del destino
sin que compense mirar hacia atrás.
bajo ramas tronchadas
por el peso silencioso
de las malas decisiones
hasta entender el firmamento
entre los pliegues del suelo.
las preguntas por la espalda,
las respuestas grisáceas,
las ganas de olvidar,
hasta quedarse dormido en el lecho
de olas mecidas por la tempestad.
en busca de luces esquivas
secuestradas por la ausencia
de un sendero uniforme
hasta encontrarse en mitad del destino
sin que compense mirar hacia atrás.