Clavos ardientes deshilachados
se convierten en sogas
cuyos nudos movedizos
manejan a conveniencia
las afiladas zarpas de las dudas.
Pasos atrás hacia caminos borrados
nos conducen a precipicios
que vomitan cantos de sirena
tan sugerentes como sádicos,
tan necesarios como desdeñables.
se convierten en sogas
cuyos nudos movedizos
manejan a conveniencia
las afiladas zarpas de las dudas.
nos conducen a precipicios
que vomitan cantos de sirena
tan sugerentes como sádicos,
tan necesarios como desdeñables.